11 de mayo de 2010

LA COORDINADORA DE VOCALÍAS DE GRUPOS DE ENTERRAMIENTO MARCA LAS ESTRATEGIAS A SEGUIR.


La AV de Can Sant Joan cuenta con 3.851 personas inscritas en la sección Pasar por el trance de perder un familiar no sólo implica un golpe emocional también supone tener que asumir los costes del entierro, alrededor de 3.500 euros si se trata de un servicio estándar. Para evitar hacer el dispendio de golpe, mucha gente prefiere contratar un seguro que lo cubra todo y que, a la larga, acabará pagando mucho más de lo que al final costará su entierro. Esta circunstancia motivó que en la década de los años 80 aparecieran las vocalías de entierro vinculadas a algunas AV. Los asociados no pagan una cuota fija, sino que entre todos asumen los servicios funerarios que haya a lo largo del año.
En el caso de Montcada i Reixac hay dos entidades vecinales que tienen esta vocalía, la de Can Sant Joan y la de la AV Ada. La Ribera. La primera es la más antigua, cuenta actualmente con 3.851 asociados y forma parte de la Coordinadora de vocalías de enterramiento que agrupa a una quincena de AV del Vallès y da cobertura a más de 77.000 personas.
El 8 de mayo representantes del ente se reunieron en Sabadell para intercambiar experiencias y fijar los criterios unitarios a seguir. La morosidad es una de las problemáticas a afrontar.
También se habló de crear un fondo común de todas las vocalías y de cómo mejorar la organización interna de cada grupo. Nuestra vocalía goza de buena salud, lo que tenemos que conseguir es que se asocie más gente joven, ha explicado el presidente de la AV de Can Sant Joan, José Luis Conejero.

Para poder entrar a formar parte de la vocalía, el límite de edad son 50 años y hay que estar asociado AV del barrio y pagar 7 euros anuales por familia.

Los costes de los enterramientos se reparten entre todas las personas inscritas. El año pasado, por ejemplo, cada socio pagó 1,42 euros mensuales, aunque la cifra puede variar según el número de defunciones, señala el presidente de la AV José Luís Conejero.

Cuando se produce el óbito, la familia afectada sólo tiene que llamar a la funeraria y esta se encarga de prepararlo todo. El AV cuenta con un fondo específico para cubrir los entierros y con un seguro para asumir los gastos en caso de muerte colectiva por accidente; Lo cierto es que estamos haciendo una labor social muy importante, ya que si no fuera por nosotros, mucha gente no podría pagar el coste de su funeral, dice Conejero. El reconocimiento a esta función se hizo patente durante el acto organizado por la Coordinadora que contó con la presencia de diputados y también los alcaldes de Sabadell, Ripollet y Barberà del vallés