La Semana Santa es una fiesta cristiana religiosa de gran tradición en nuestro país.
Se celebra en todas las ciudades de España y son numerosos los turistas extranjeros y españoles que se desplazan cada año para conocer y disfrutar de esta tradición.


El calendario en nuestro país se caracteriza por su carácter religioso. Después de la Navidad y el Carnaval, tenemos la cuaresma que cada año se organiza dependiendo del calendario litúrgico y tras los 40 días de recogimiento de la cuaresma comienza la Semana Santa, en la que se conmemora la muerte y resurrección de Jesús.
Entre todas las semanas del año, la más importante para los cristianos es la Semana Santa. La Iglesia, al conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Cristo, se santifica y renueva a sí misma. Desde el punto de vista cristiano, la Semana Santa, denominada antiguamente «semana mayor» o «semana grande», es la semana que conmemora la Pasión de Cristo.
Se compone de dos partes: El final de la Cuaresma (del Domingo de Ramos al Miércoles Santo) y el Triduo Pascual: Jueves, Viernes y Sábado-Domingo. Es el tiempo de más intensidad litúrgica de todo el año, y por eso ha calado tan hondamente en el catolicismo popular.
La Semana Santa se celebra en España de maneras distintas según el carácter y las tradiciones de cada zona. La austeridad y el silencio de las celebraciones de los pueblos castellanos contrastan con el derroche de luz y color de las celebraciones andaluzas y levantinas. Las procesiones de Semana Santa tienen lugar en muchas ciudades de España, comenzando el: Domingo de Ramos y finalizando el Domingo de Resurrección.
Ciertas costumbres y ritos populares, transmitidos de generación en generación se han mantenido aparte de la liturgia común. En algunas ciudades de Cataluña y la Comunidad Valenciana hay representaciones de la Pasión, en las que intervienen como actores ciudadanos de la localidad. Una de las más importantes es la de Esparraguera (Barcelona), en la que toman parte setecientas personas que representan una obra del siglo XVI.